

|
Sex(t)o sentido |


|
Memoria del desasosiego Ricardo López
|

|
IDalí |
|
Siento la incesante llamada del mar que me rodea y que se me ofrece como un mar infinito para mi sed de misterio, de exploración y de aventura. No tengo certeza de quién soy, tantos heterónimos masacrados por la conciencia de la fragmentación del ser y del pensar. Reivindico mi condición de viajero, erotómano y poeta. Así como demando la necesidad de vivir en mis palabras, aún a riesgo de ser rehén de ellas, o que el destino caprichoso de las musas que bullen en mi mente quieran convertirme en este instante en un añoso “soñador”: …qué hiciste con tus sueños
Cuando era niño, no prestaba atención a los espejos, Me encarga simplemente de vivir: inconsciente vivir jugando. De joven, en cambio, los espejos me perseguían, quería comerme la vida: pasaba por encima de mis deseos. Ya de adulto, empecé a sentir necesidad de mirarme en ellos, incluso observaba hipotéticas concavidades de sus formas que hacían mella en mi existencia. Y ahora, cuando el cruel reflejo me trae a un hombre envejecido, me digo: ¡Tonto, qué hiciste con tus sueños!
|